miércoles, 18 de junio de 2014

CONTINUA LA LUCHA CONTRA LA VENTA ILEGAL DE MEDICAMENTOS EN INTERNET

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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) dio de baja unos 500 anuncios que difundían publicidad engañosa o promocionaban medicamentos truchos en internet dentro de la plataforma de venta online Mercado Libre.

También obligó a cerrar unas 25 páginas web que hacían lo mismo y servían como canal de venta ilegal. Las infracciones más severas fueron para comerciantes de misoprostol –se usa, por ejemplo, para úlceras gástricas causadas por el consumo de otros medicamentos–, sildenafil –para erecciones– y otras sustancias prohibidas como sibutramina, que se comercializaba contra la obesidad hasta que fue suspendida en Estados Unidos y varios países de Europa por sus efectos secundarios.


Como adelantaron al diario El Ciudadano desde el Colegio de Farmacéuticos local, la venta online es una de las formas de conseguir desde suplementos dietarios hasta psicofármacos a los que no se debería poder acceder sin receta médica y cuya prescripción se realiza en situaciones extremas, por lo que pidió a quien detecte la práctica que la denuncie a la Anmat.

Si bien desde el Colegio de Farmacéuticos de Rosario confirmaron que los psicofármacos por los canales institucionales están controlados, existe un mercado paralelo que se apoya en parte en internet. Desde 2002 la Anmat emitió distintas resoluciones sobre la venta de medicamentos por vía electrónica, postal y telefónica.

También se prohibió desde el mismo ente nacional la publicidad de los mismos en las páginas web o correos electrónicos. Según informó la Anmat, desde un año a esta parte se dieron de baja más de 500 anuncios en los que se determinó que difundían publicidad engañosa o promocionaban productos para la salud ilegítimos. También dieron de baja 20 sitios web y cinco páginas de Facebook y Blogspot que contenían información engañosa.

En ese marco se firmó un convenio de colaboración entre la Anmat y la plataforma Mercado Libre, desde donde se anularon 453 avisos correspondientes a medicamentos y productos médicos ilegítimos o anuncios considerados como publicidad engañosa. Parte del trabajo, según informaron desde la Anmat, fue reforzar el trabajo intergubernamental con la Dirección de Registro de Dominios de Internet, para la baja y relevamiento de datos de dominios terminados en el sufijo “.ar” que corresponden a la Argentina.

“La Anmat es la primera agencia regulatoria de América latina en poner en práctica un acuerdo con una plataforma de compra y venta electrónica internacional”, precisaron desde el ente. En  sa línea recomendaron a la población “no adquirir medicamentos anunciados por internet” –publicitados en sitios web, redes sociales o correos electrónicos– ya que “no es posible garantizar su procedencia y legitimidad”. En caso de detectar situaciones de venta de medicamentos por internet o publicidad engañosa, puede realizarse una denuncia a publicidad@anmat.gov.ar.

ENFERMEDAD ACTUAL

Internet comenzó hace tiempo a ser un canal estable de publicidad y venta de fármacos, generando nuevas situaciones de automedicación o abusos en el uso de medicamentos.

Es parte de la “medicalización” de la vida diaria, explicó Jorgelina Pacianori, integrante de la Unidad de Optimización de Farmacoterapia, un área de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas en colaboración con el Colegio de Farmacéuticos que se dedica, precisamente, a trabajar sobre problemas identificados con el uso de fármacos.

“Es común hablar con personas que empezaron a tomar benzodiazepinas en un momento puntual –explica Pacianori–. Por ejemplo una mujer a quien se le murió su esposo comenzó a tomar en ese momento, pero siguió después. Y cualquiera se pregunta: «¿No está bien que la mujer esté deprimida cuando se muere su pareja?».

No está enferma, y es lógico que esté triste: son situaciones de la vida. Pero se toma la decisión de medicalizarlas, y así tenemos una sociedad medicada”.

La experta explica que uno de los motores principales, además de casos puntuales, exigencias laborales, familiares o académicas para estas conductas son las empresas farmacéuticas. “Tienen tanto poder que hasta logran reconfigurar qué es «salud» o hasta nuevas enfermedades. Se definen nuevas enfermedades para que todos encajemos en algunas de ellas y necesitemos algún medicamento que, por supuesto, ellos fabrican.

Antes un chico que hablaba mucho en la escuela era un «charlatán» o un «molesto»; ahora tiene una categoría de diagnóstico, y medicamentos”, se escandalizó Pacianori.

La profesional integra el UOF, un servicio de asesoramiento para que profesionales de la salud del ámbito público y privado puedan mejorar los tratamientos de pacientes polimedicados, esto es que toman con regularidad más de cinco medicamentos diarios.

La situación se replica en adultos mayores –la mayor parte de los casos son de pacientes del Pami– pero también en niños y otras franjas etarias que, al consumir los llamados “medicamentos de venta libre” y automedicarse, ni siquiera registran que se convirtieron en polimedicados y su salud puede estar en riesgo.

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