jueves, 19 de julio de 2012

LA COFA PIDE "PONER FRENO A ESTA CARRERA ALOCADA" DE OFERTA Y CONSUMO DE MEDICAMENTOS

En el salón Dorado de la legislatura porteña, y con la presencia de autoridades sanitarias y especialistas, la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) realizó hoy la jornada “La sociedad y el uso responsable de los medicamentosa”, un evento para alertar sobre el aumento de la automedicación y el abuso de los fármacos. Durante la misma, la entidad -que reúne a las farmacias de todo el país -presentó los resultados de una encuesta donde se denuncia el aumento de la automedicación, con los peligros que esto conlleva. Durante la misma, se presentó un trabajo realizado en estados Unidos sobre la materia, donde se alcanzó el concepto de “biomedicalización”. El cierre permitió un debate sobre el rol de los profesionales.

La apertura estuvo a cargo del titular de la COFA Ricardo Aizcorbe y el titular de la comisión de Salud de la legislatura porteña, Jorge Selser. En su discurso, Aizcorbe aseguró que en materia de uso de medicamentos, “la situación es verdaderamente preocupante”. “Consideramos que es nuestro deber como profesionales de la salud, como funcionarios, como legisladores, como referentes, actuar, intervenir de algún modo, desde nuestro lugar para cambiar una tendencia que ya es alarmante y que va a ir profundizándose”, aseguró el farmacéutico oriundo de Mendoza.



Para el titular de la COFA, este aumento de consumo irracional “fue el gran éxito de algunos laboratorios: hacernos creer que un medicamento sólo tiene efectos benéficos y que puede solucionar todo”, y le reclamo a los presentes -farmacéuticos con distintas responsabilidades y autoridades -“poner un freno a esta carrera alocada de consumo de medicamentos porque sabemos cuáles son las consecuencias para nuestros pacientes y para el sistema de salud”.

“No hablamos de negarle un medicamento a nadie. La accesibilidad es muy importante, pero con control profesional. Hablamos de regulación y de hacer cumplir las leyes vigentes. Todos. De poner las cosas en su lugar: la prescripción en manos del médico y el odontólogo, la dispensación de manos del farmacéutico”, ratificó Aizcorbe.

Durante la jornada, además de debatir sobre la problemática, se presentaron los resultados de una encuesta sobre este tema (ver notas secundarias) y se analizó un trabajo realizado en Estados Unidos, donde se habla de esta materia delicada. “Los argentinos no tenemos dinero para desperdiciar ni tenemos dos estómagos, ni cuatro riñones, ni dos hígados como para desechar el que esté arruinado por tomar cualquier cosa, de cualquier forma”, remarcó el farmacéutico.

En este sentido, la COFA apunta a un “cambio cultural”, que permita desmitificar estas ideas impuestas por la industria, que hacen pensar que los remedios son inocuos, y que todos podemos consumir lo mismo. “Como alguna vez dijo Carlos Damin, aquí presente, ¿Con qué derecho una madre le va a decir a su hijo que no tome drogas si tiene la vida medicada?”, recordó.

Aizcorbe dijo que en la apertura de la jornada que no hay que confundir “uso racional con acceso”, y que en muchos casos esta tendencia atenta contra el acceso de ciertos tratamiento.

Por su parte, Selser criticó el veto de la ley de venta de medicamentos sólo en farmacias, uno de los caminos para el abuso. Recordó que “Mauricio Macri vetó esta norma aprobada por la legislatura”, y que eso es parte del problema. Por eso, hoy en la ciudad de Buenos Aires sigue habiendo medicamentos en kioscos u ofrecidos por cadeneras en góndolas, contra lo que dice la norma nacional. Por esto, valoró el rol del farmacéutico, y pidió recuperar esa figura como “agente sanitario”.

Durante la apertura, Aizcorbe aprovechó para anunciar que el Observatorio de la COFA “ha comenzado a monitorear el precio de los medicamentos para tratamientos especiales, que son un grupo de medicamentos de alto costo cuyo precio no aparece en el Manual Farmacéutico, estando hasta ahora en una nebulosa que ha permitido diversas especulaciones”.

Medicalización y capitalismo

Luego de la palabras de apertura, llego el turno de Celia Iriart, una reconocida especialista, quien relacionó el aumento de la medicalización con el auge de la industria farmacéutica y su negocio. Profesora de Políticas de Salud en el Programa de Salud Pública del Departamento de Medicina Comunitaria y Familiar de la Universidad de Nuevo México, Iriart presentó “Disputas capitalistas y biomedicalización: la (re)creación del consumidor de salud”, un exhaustivo trabajo realizado en Estados Unidos de cómo los laboratorios van incorporando medicamentos a la vida diaria.

El trabajo de la especialista se basó en desenmascarar las estrategias de las farmacéuticas para aumentar la venta de medicamentos, “penetrando la subjetividad de las personas”. Junto con colegas de Brasil, Iriart rastreó como el uso de Internet, las campañas publicitarias y un cambio en el modelo de mercado hizo que se profundizara la forma en que la industria incorpora fármacos a la vida cotidiana.

FUENTE: miradaprofesional.com

“Los laboratorios usan todo lo que tiene a mano, en Brasil impulsan las demandas judiciales de pacientes que le reclaman a la justicia por tratamientos experimentales, y que una vez que se dan para una personas son viables para todos. De esta forma presionan para que se cubran estos medicamentos”, recalcó.

Además, dijo que en los medios “cada vez ocupan más espacio las noticias de salud”, y que muchas veces detrás de estos están las farmacéuticas. El rol de Internet potenció este mensaje, con un alto porcentaje de venta en ese rubro. En este sentido, recordó que algunas páginas, que esconden detrás el auspicio de la industria, llega a millones de personas, haciendo ese mensaje muy maleable.

Durante la presentación, Iriart desarrollo el concepto de “biomedicalización”, como una instancia superior de la medicalización que se viene denunciando desde el sector farmacéutico independiente. Para la especialista, la biomedicalización es “una forma sutil de control que aparece como natural”, y que pasa del control de la naturaleza al control del propio cuerpo y el propio espacio.

“Este control aparece como deseos personales, por eso apuntan a los llamados ‘trastornos de estilo de vida’, pero también abarcan espacios aparentemente menos manejables, como los foros de pacientes, donde detrás de ellos suelen estar los laboratorios”, dijo Iriart. “En el tiempo de la biomedicaclización, el estado de salud y bienestar está guiado por reglas más allá de lo individual, y tiene una visión hedonista del cuerpo”, concluyó la especialista.

Luego de presentar la encuesta y recordar la experiencia del año pasado “Nodolem”, donde se repartieron supuestos medicamentos (eran golosinas) en ocho puntos de la Ciudad de Buenos Aires, sin que la gente te preguntara su origen o su posible daño, farmacéuticos y autoridades debatieron sobre esta problemática, y prometieron seguir con este tipo de acciones para fomentar el uso racional y revalorizar el rol del profesional en la farmacia.





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